La alternativa sin gente al parque nacional Manuel Antonio

Si odias las filas de tres horas y los monos que te roban la comida, hay una bahía secreta a solo veinte minutos de la entrada principal que los turistas ignoran por completo.

RUTAS ALTERNATIVAS

6/29/20262 min read

El Parque Nacional Manuel Antonio en Costa Rica se ha convertido en un centro comercial al aire libre donde los selfis importan más que la selva. Los operadores turísticos te dirán que es imprescindible, pero la realidad es que caminarás en fila india esquivando hordas con palos de selfi. Afortunadamente, la costa del Pacífico esconde rincones donde la vegetación aún choca con el océano de forma salvaje y silenciosa.

El refugio secreto de Playa Biesanz

Deja atrás la carretera principal y toma el desvío embarrado hacia el norte, justo antes de los grandes complejos hoteleros. Tras una caminata de quince minutos entre árboles de sotobosque denso, llegarás a una ensenada de aguas turquesas rodeada de acantilados verdes. Aquí no hay puestos de recuerdos ni guías oficiales que te cobren por mirar por un telescopio, solo pescadores locales y una marea suave que invita a nadar sin prisas.

La hora perfecta para llegar

Los monos capuchinos bajan a la playa a primera hora de la mañana, mucho antes de que el sol empiece a calentar la arena dorada. Si llegas alrededor de las seis de la mañana, tendrás el lugar para ti solo y podrás ver perezosos en los árboles colindantes sin el ruido de los motores. No olvides llevar tu propia agua y recoger cada residuo que generes, ya que esta zona carece de servicios de limpieza municipales.